Siguenos en:

EL EVANGELIO SEGÚN MATEO CAPITULO 28

26 FEV 2018
26 de Fevereiro de 2018

EL EVANGELIO SEGÚN MATEO

CAPITULO 28

TEMAS IMPORTANTES DE ESTE CAPITULO

 1. La resurrección de Jesús es la irrupción del reino de Dios en un mundo lleno de tumbas.                                  

 A través de la resurrección de Cristo, Dios mostró que ha aceptado la obra de su Hijo. Toda esta obra

había sido hecha según el plan de Dios para restaurar la vida de este mundo. En los primeros 10 versículos vemos para quiénes Dios destina el gozo de la resurrección. Para los guardias es motivo de gran temor. El ángel no se dirige a ellos con palabras de consuelo, sino a las mujeres. Ellas sí reciben las palabras del ángel, pues entre ellas y Jesús existe un profundo vínculo de amistad. El gozo de la resurrección no es sólo para las mujeres, también lo es para sus discípulos, a los cuales nuestro Señor llama "hermanos". Aunque ellos no lo habían ayudado, el Señor sabe que reina el amor hacia Él en sus corazones.

 Para gozarnos, entonces, en las promesas de Dios, necesitamos amor y fe en Jesús. Sin amor y fe en el evangelio, nuestro corazón no puede sentir satisfacción alguna.

 2. Al predicar el evangelio hemos de saber que nos encontraremos con incredulidad.                                          

 El sanedrín difundió la mentira del `robo' del cuerpo de Jesús. Muchos la creyeron. Algunos quieren creer a la

mentira, sobre todo cuando están cerrados para la verdad. Sin embargo, la predicación de la resurrección también es creída, pues es el Espíritu Santo el que convence de la verdad del evangelio. Aunque el mundo no está esperando el evangelio, porque él nos muestra en cuántas cosas hemos fracasado, no obstante, podemos seguir predicando, confiando que el Espíritu de Dios abre los corazones para que penetre en ellos la luz del triunfo de Cristo.

 3a. El triunfo de Cristo debe ser predicado por todo el mundo.

 Debido a su gran obra, Jesús ha recibido de su Padre toda la autoridad en el cielo y en la tierra. Todos los poderes deben someterse ante Él. La manera en la cual Jesús vencerá es mediante la predicación del evangelio. Aquella predicación nunca puede ser un anuncio de las buenas nuevas `sin compromiso'. Jesús tiene el derecho sobre la vida de todos; por ende, los apóstoles y después de ellos, la iglesia, tienen la misión de hacer discípulos a todas las naciones. Hacer discípulo significa (mediante el poder del Espíritu Santo) dar vida a un pueblo que cree en Jesús como su Señor y le obedece. En la práctica es un proceso largo. Cuesta tiempo penetrar en las naciones y culturas con el evangelio. Hay muchas barreras. La iglesia, sin embargo, puede apoyarse en la fuerza del Espíritu y en la presencia continua de Jesús, "todos los días, hasta el fin del mundo". Esta promesa, por supuesto, contiene un gran consuelo para la vida personal, pero su primera aplicación es con referencia a la obra misionera y evangelística de la iglesia. Apoyados en esta promesa podemos seguir predicando el evangelio; hacer discípulos y enseñar los principios del reino: el perdón y el amor abundante.

 3b. La señal externa de pertenecer al Rey y al reino de Dios es el bautismo.

 En el bautismo, Dios trino une su santo nombre a nuestras vidas y nos lleva al señorío de su Hijo Jesucristo. En el bautismo, Dios se manifiesta grande; Él es el Dueño de nuestras vidas, mientras que nosotros somos pequeños, los súbditos del Señor Jesús a quien debemos fe y obediencia a su divina voluntad, la cual se expresa maravillosamente en el Sermón del Monte.

 

AVIVA CAMHI

Voltar