Siguenos en:

EL EVANGELIO SEGÚN MATEO CAPITULO 23

08 JAN 2018
08 de Janeiro de 2018

IMPORTANTES DE ESTE CAPITULO TEMAS

 

1a. Hay distintas formas de hipocresía:

- Hipocresía puede ser una discrepancia entre las palabras de uno y sus actos (muchas veces la gente está consciente de esto).

- Hipocresía también puede significar que uno pretende servir a Dios, pero no lo hace, ya que no acepta a Jesús. Es sobre todo esta forma de hipocresía que Jesús destaca en el discurso a los fariseos y escribas.

 

Cada persona que tiene la misma pretensión (servir a Dios), sin una relación viva con Jesús, sufre entonces de esta forma de hipocresía. ¡Empeño y celo religiosos no garantizan una buena relación con Dios!

 

1b. Es posible predicar sobre la comunión que debemos tener con Dios, y no estar practicándola en nuestras vidas.

La enseñanza de los escribas y fariseos estaba basada en el A.T. Jesús no atacó la predicación de estos hombres, pues manda incluso que debe ser guardada. El Señor muestra que estos predicadores en realidad no están dándole la honra a Dios, pues no honran a su Hijo, Jesús. Todo aquel que enseña la Palabra tiene una gran responsabilidad ante Dios, ya que sólo una verdadera comunión con Jesucristo nos transforma en maestros y hacedores de lo que predicamos.

 

1c. La piedad que se intenta mostrar a través de algo, siempre indica orgullo.

Los fariseos ponían tanto hincapié en las formas externas, que se valían, con más fuerza cada vez, de ellas para hacer alardes de una gran piedad. Les encantaba ser reconocidos como hombres reverentes a la Palabra, con una vida de ferviente oración. Dentro de la iglesia también hay cosas que la gente relaciona con la piedad, como por ejemplo la forma de vestirnos. Quien se vale de cosas para mostrar que es muy religioso, a la larga sólo muestra que su religiosidad no es otra cosa que esfuerzo carnal.

 

2. Es característico de todas las falsas religiones, apoyarse en sí mismas en una actitud de soberbia, y no buscar refugio en el sacrificio de Jesucristo.

El hecho de que los líderes religiosos de la nación judía se consideran mejor que sus antecesores (que mataron a los profetas) es la prueba de su soberbia; sus planes para matar a Jesús son la prueba de que no están conscientes que están en la misma línea que ellos. Este capítulo es una investigación penetrante de la calidad de nuestra fe y religiosidad. El punto decisivo es si tenemos (consciente y profundamente) necesidad de Jesús, de su sacrificio que cubre nuestros pecados. La ausencia de esta necesidad conducirá finalmente al rechazo de Jesús.

 

3. El rechazar persistentemente la misericordia de Dios trae terribles consecuencias.

Es el mismo Dios quien lamenta sobre su Jerusalén tan amada. Fueron innumerables las veces que Él le hizo un llamamiento para que se arrepintiera y convirtiera de corazón, pero la respuesta de una gran parte de ella fue negativa. Ahora que tienen al Mesías delante de ellos no le reconocen, al contrario, le menosprecian. Dios, sin duda alguna, es un Dios misericordioso que sin cesar llama al hombre al arrepentimiento, pero su paciencia, en el actual orden del plan de salvación, tiene un límite. Todo aquel que no reciba a Jesús tendrá que atenerse a las consecuencias de su propia incredulidad.

 

 

AVIVA CAMHI

Voltar