Siguenos en:

EL EVANGELIO SEGÚN MATEO - CAPITULO 18

20 NOV 2017
20 de Novembro de 2017

TEMAS IMPORTANTES DE ESTE CAPITULO

1. En vez de pensar en las posiciones que tendremos en la gloria venidera, pensemos si ahora estamos siendo obedientes al llamado del Señor.

 

Los discípulos deben aprender de la humildad de un niño, quien se deja llamar por Jesús para ponerse a disposición de Él. Sólo así serán grandes en el reino de los cielos. Ahora deben centrar su atención en el llamamiento y seguir a Jesús, confiando plenamente en Él. Para nosotros también es de suma importancia fijarnos si realmente estamos obedeciendo a la voz de Jesús, que nos invita a seguirle en un camino de sufrimiento y servicio. Así que mejor que preocuparnos por reinar, preocupémonos por entrar en el reino de Dios.

 

2. Ser de obstáculo para aquellos que humildemente siguen a Jesús, tendrá su retribución en el día del juicio.

 

Los pequeños son en este contexto aquellos que obedecen a Jesús y le siguen; son creyentes sencillos que necesitan de mucha atención. Hay que estar prestos a recibirlos, pues al hacerlo confirmamos nuestra comunión con el Señor (ver v.5). Pero que duro será el trato para aquellos que con su conducta han detenido el avance de estos sencillos creyentes. Qué espada mortal es para los recién convertidos el mal proceder de los que siendo líderes en la iglesia, o con años de membresía, se comportan malamente. El Señor nos entregó un remedio radical para no ser causa de tropiezo: cortar de raíz con todo pecado que escandalice la vida de un hermano humilde. Es también esta una seria advertencia para aquellos que lideran dentro de la iglesia; ellos están para servir, no para ser servidos; están para amar, no para someter a caprichos; han de ser amables y no autoritarios.

 

3. No servir a los creyentes humildes es negarse a servir a Dios.

 

El seguir a Cristo implica servir a los que a nuestros ojos no son dignos de ser servidos. Es fácil caer en la jerarquía ministerial, y mirar a los creyentes según este patrón. Los creyentes, en especial los líderes, son llamados a prestar atención a sus hermanos que necesitan de continuo cuidado, al hacerlo se involucran en el cuidado del Señor por la oveja perdida, se unen a la voluntad del Padre que no quiere la perdición del creyente sino su salvación. Esto exige entrega máxima.

 

4. Nuestro amor hacia el hermano que vive en pecado debe ser un amor restaurador.

 

La disciplina dentro de la iglesia debe ser hecha en amor, pues sólo el amor busca la restauración del hermano en la comunión de los santos. Si no somos guiados por la compasión de Cristo en la disciplina, no gastaremos esfuerzos en la restauración, sino que empujaremos al hermano fuera de la iglesia, y a la exposición de la vergüenza pública. Si un hermano que ha pecado no responde con arrepentimiento después de repetidas advertencias, sólo entonces llega el momento de no considerarlo más como hermano, sino como alguien que necesita un tratamiento evangelístico.

 

5. El que realmente se sabe perdonado por Dios, actuará con misericordia para con los demás.

 

La parábola de los dos deudores tiene su inicio en la pregunta de Pedro, de cuántas veces hay que perdonar al hermano que peca contra nosotros. Nos parece increíble constatar en esta parábola cómo a un hombre a quien se le ha perdonado una gran deuda, no puede perdonar a otro que le debe una cantidad menor. Pero ¿no actuamos muchas veces igual que el hombre de esta parábola?, ¿estamos dispuestos a perdonar a otros, cualesquiera sean sus pecados en nuestra contra?, ¿podemos igualar el pecado que alguien ha cometido en contra nuestra, con el que hemos cometido contra Dios y del cual hemos sido perdonados? Aunque es fuerte decirlo, pero quien rehúsa perdonar, ha menospreciado el perdón de Dios, o aún no lo conoce. Aprendamos a perdonar por medio del único Rey misericordioso, quien perdonó nuestras culpas que son más graves que las de nuestro prójimo hacia nosotros.

 

AVIVA CAMHI

Voltar

Sede social del Ministerio
Rua goncalves dia 191
Bras 
Tel. (11) 28558928