Siguenos en:

EL EVANGELIO SEGÚN MATEO CAPITULO 8

03 JUL 2017
03 de Julho de 2017

CAPITULO 8  (LEER TODO)

TEMAS IMPORTANTES DE ESTE CAPITULO 

1. Jesús demuestra mediante sus milagros que en su soberanía siempre está inclinado a buscar la incorporación de los hombres al pueblo de Dios.

 Esto es lo que nos enseña el encuentro de Jesús con un hombre leproso, para el que no había ninguna esperanza, y el que además estaba lejos de la comunión con su pueblo. Así también hoy en día el Señor sigue obrando para incorporar a las personas a su reino de gloria, y asimismo continúa sanando de diferentes enfermedades. 

-          Asimismo podemos pensar en la petición del leproso, quien no pone en duda su sanidad, sino que la sitúa bajo la soberanía de Jesús. Así que jamás olvidemos que al dirigirnos a Dios en oración, nunca debemos hacerlo con arrogancia creyendo que es el deber del Señor satisfacer nuestras necesidades, sino con un corazón humilde que reconoce su soberanía. 

2. Qué pena es quedarse estancado en la vida cristiana y ver cómo otros avanzan con pasos firmes en ella.

 Esto es justamente lo que le sucedió a muchos del pueblo de Israel. Nuestro Señor Jesucristo fue a recibir fe de ellos, pero en cambio encontró incredulidad. Lo increíble es que un gentil, ajeno a los pactos de la promesa, reconoce la autoridad de Jesús, y cree que su palabra es suficiente para que se cumplan las cosas.

-          Lo mismo puede y suele ocurrir en la iglesia; en ella vemos cómo muchas veces los nuevos creyentes tienen más confianza en las promesas del Señor, que aquellos que llevan años en la fila de la cristiandad.

Pidamos a Dios para que Él fortalezca nuestra confianza en su Palabra, y nos libre de la incredulidad. ¿Desea usted ser un inválido espiritual, mientras ve a otros correr la buena carrera de la fe?

3. Recibir algún beneficio de Jesús debe producir en nosotros un deseo de servirle.

La suegra de Pedro, ante la sanidad que recibió de Jesús, tuvo como actitud de agradecimiento el servirle a Él.  El Señor espera que seamos hijos agradecidos, que pongan sus talentos al servicio del reino de Dios.

Seamos diligentes en mostrar gratitud a Jesús; existen muchas maneras de hacerlo.

4. Seguir a Jesús es un compromiso total, que demanda toda nuestra atención.

En su camino hacia el Calvario nuestro Señor hizo declaraciones sumamente radicales a los que querían seguirle. Jesucristo no estaba ni está interesado en hacer prosélitos, sino que busca hacer discípulos para su reino.

 -          Qué poco se enfatiza este aspecto en algunas predicaciones, en las cuales se presenta a un Jesús que no hace demanda alguna a los que quieren seguirle. Esto a la larga frustra, pues los hombres se dan cuenta de que servir a Jesús no es una fiesta sin fin, ni una vida color de rosas, sino una decisión firme y seria, sabiendo que el camino no resulta a veces fácil.

 5. Muchas veces cuando perdemos el control de las situaciones tendemos a perder la fe y hundirnos en el mar de la desesperación.

 Esto fue lo que sucedió con los discípulos de Jesús. Éstos, al ver que la situación se tornaba difícil y que el control se les escapaba de las manos, comenzaron a alarmarse.

-          En reiteradas ocasiones nuestra confianza en el Señor es real en los buenos momentos; pero cuando éstos faltan, de inmediato comenzamos a flaquear en la fe. Pidamos al Señor para que Él nos conceda el ser fortalecidos en la fe en esos momentos difíciles de la vida, que parecen van a terminar en un desastre. El Señor nunca nos dejará, ni defraudará.

 6. Mucha gente no quiere seguir a Jesús, pues ello significa un cambio de vida, lo cual no está dispuesta a aceptar.

 Jesucristo visitó una región alcanzada por la influencia de los paganos. El cuidar cerdos (un animal inmundo para los judíos) era uno de los medios lucrativos en esta región. La liberación de los endemoniados no fue lo que llamó la atención de la gente, sino la gran pérdida económica. Aceptar a Jesús en sus contornos era terminar con sus antiguas prácticas de vida.

 -          De igual manera muchas personas no desean un encuentro con Jesús, pues están comprometidos con actos pecaminosos que no están dispuestos a dejar. Esto es en realidad rechazar conscientemente a Jesús, pues ni aun el conocimiento de sus acciones salvíficas produce temor ni gratitud hacia Él.

 -          Sin embargo, no tenemos que pensar en el costo y la posible pérdida por recibir a Jesús, sino en lo que ganamos al hacerlo: su gracia, perdón y la vida en su reino, en la presencia del Señor.

Ministerio Aviva Camhi

 

Voltar

Sede social del Ministerio
Rua goncalves dia 191
Bras 
Tel. (11) 28558928